HISTORIA DEL MOVIMIENTO PEDAGÓGICO

Las Escuelas Waldorf forman parte de un movimiento pedagógico con más de 90 años de experiencia. La primera Escuela Waldorf fue fundada en 1.919 en Stuttgart (Alemania) por el filósofo y profesor Rudolf Steiner. Ello fue a instancias del dueño de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria. El objetivo era proporcionar formación a los hijos de los obreros de la misma.

Salvo en el período de la Segunda Guerra Mundial las Escuelas Waldorf no han dejado de darse a conocer y de extenderse por todo el mundo. Han demostrado su efectividad en 60 países del mundo entero. Existen más de 900 centros de Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. Tambíen unas 2.000 Escuelas Infantiles.

En España la Pedagogía Waldorf empezó a ser conocida allá por el año 75

OBJETIVOS BÁSICOS DE LA PEDAGOGÍA WALDORF

A grandes rasgos, podríamos decir que la Pedagogia Waldorf, basándose en un conocimiento profundo y amplio del ser humano, ayuda a los maestros a respetar el proceso de maduración del niño, equilibrando y fomentando su capacidad de acción, su sensibilidad artística y su intelecto.

La pedagogía no rehúye, entre otras cosas, cuestiones tan importantes en nuestra época como son la importancia de los valores humanos, el necesario respeto por la naturaleza y del prójimo, el desarrollo y la protección de la salud a todos los niveles, la potenciación de la autonomía y la creatividad individual.

En lo que respecta a la tierna infancia (0-7 años), la pedagogía Waldorf se plantea los siguientes objetivos generales:

  1. Fomentar las características individuales del niño basadas en su propia naturaleza para que sea posible su despliegue en lo social.
  2. Crear un ambiente en el que la sociabilidad sea considerada como vehículo de su pleno desarrollo como ser humano.
  3. Despertar, gracias a las vivencias cotidianas y a su gran capacidad de imitación, la sensibilidad artística.
  4. Dar importancia al desarrollo de la imaginación como base para la futura creatividad del individuo y como base del futuro desarrollo intelectual.
  5. Desarrollo de la fuerza de voluntad por medio del ritmo (cotidiano, semanal, mensual…) adquiriendo hábitos fundamentales y desarrollando seguridad en sí mismo y confianza en su entorno.
  6. Favorecimiento de las impresiones sensoriales armoniosas que contribuyan al sano desarrollo de sus facultades físicas y psíquicas.

PEDAGOGÍA WALDORF. CONSIDERACIONES 0-3 AÑOS.

Esta pedagogía considera que hasta la edad de tres años es muy importante que el niño/a esté con su madre. Hoy esto en la mayoría de los casos ya no es posible porque las madres trabajan fuera de casa. En esta situación es conveniente que el niño esté con personas fijas que cuiden de él, necesitando además ser visto por ellas.

Es el ambiente de un núcleo familiar natural, reducido y hogareño, el que propicia debidamente el amplio y sano desarrollo del niño menor de tres años. Sólo una atención verdaderamente individualizada, amorosa y maternal, hace posible el sano y pleno desarrollo físico, afectivo, social e intelectual del niño pequeño. (Fuente: www.madresdedia.org)

En los tres primeros años de vida del niño, tienen lugar los tres grandes pilares del ser humano. Estos son la base de todo el futuro desarrollo de las capacidades verdaderamente humanas: andar, hablar y pensar.  El despliegue pleno y armónico de estos grandes logros está en gran parte determinado por el ambiente que le rodea. Sólo el contacto afectivo íntimo y directo con otro ser humano hace que en el niño se despierten de forma natural estas tres potencialidades.  Así mismo, las bases del posterior desenvolvimiento social se establecen sobre el principio de calidad y no en el de cantidad. El pequeño no tiene las fuerzas sociales a disposición todavía como para poder asumir un colectivo de iguales.   (Fuente: www.madresdedia.org)

En torno a los tres años, aproximadamente, el niño deja de nombrarse en tercera persona. Es entonces cuando pronuncia la palabra “yo”. Comienza a sentirse fuerte para la colaboración y el juego con los otros niños/as. A esta edad ya ha recorrido un gran trecho en el proceso de individualización. Ha aprendido cosas muy importantes en la primera y más determinante etapa (0-3). Actos como asir, ponerse de pie, andar, hablar, y los primeros atisbos del pensar se dan en esta etapa.

PEDAGOGÍA WALDORF. GENERALIDADES 1º SEPTENIO.

Alrededor de los seis años llega el momento del cambio de dentición, hecho que nos anuncia que el niño está ya preparado para recibir la preparación intelectual.

En los primeros siete años de vida del niño, las fuerzas vitales forman y modelan el propio cuerpo físico. También colaboran en este trabajo formador todas las impresiones sensoriales. Por ello la pedagogía Waldorf da tanta importancia al ambiente que rodea al niño; espacio físico, mobiliario, juguetes, colores, sonidos.

Por otro lado el niño/a sirviéndose de la acción y del juego, imita inconscientemente su entorno. Copia los trabajos que realizan los adultos, los oficios, los gestos e incluso las actitudes y estados psíquicos de las personas que les rodean. Cuidar el entorno se refiere tanto al entorno físico como al psicológico-humano.

Además esta pedagogía entiende que es mucho más importante estimular la imaginación y el sentido social que estimular todo el aprendizaje intelectual durante todo el primer septenio.