LAS TUTORÍAS EN EL HOGAR

tutorías. madre de día El Hogar Alicante

MOMENTOS DE INTIMIDAD, LA OPORTUNIDAD DE COMPARTIR

Si algo me gusta de la labor de madre de día es poder dedicar gran parte de mi trabajo a conocer a cada uno de los pequeños/as que pasan por  “El Hogar”. Ello me ayuda a acompañarles en todos los aspectos de su desarrollo, a que se sientan atendidos, escuchados y entendidos, lo que se traduce en bienestar.

Conocerlos es posible gracias al contacto diario, que hace que el niño/a pueda mostrarse en su cotidianidad tal y como es. Unas veces es su sonrisa y hacer permanente lo que me muestra que todo está bien, otras veces es su forma de dormirse; tranquilo y confiado.

Los quejidos y llantos, sobre todo en las primeras edades, antes de la aparición de la palabra, llevan implícito una infinidad de posibles mensajes. Es aquí donde más atención hay que poner para descifrar el mensaje y así aproximarnos al niño/a.

En ocasiones con ellos expresan un malestar; sueño, hambre, por lo que es fácil de resolver. Pero en otras ocasiones pueden estar expresando, ya desde bien pequeños una frustración, y es aquí donde el abanico de posibilidades se amplia y donde más atención hay que prestar para poder acompañarlos. Detectar en primer lugar que les frustra es lo primero, y según de lo que se trate, el arte de educar es donde entra en juego.

Pero todo este trabajo alcanza un valor, si cabe mayor, al ponerlo en común con las familias. Compartir la mirada hacia el/la peque, desde el profundo respeto que siento hacia la familia en su conjunto, hace posible el intercambio, nos enriquece mutuamente y todos crecemos. Todo ello se da en las llamadas, dentro del ámbito educativo, tutorías.

¿Que son las tutorías?

Buscando en el diccionario de la RAE, actividad que en ocasiones practico, el significado de tutoría, me encuentro con la siguiente definición; “cargo de tutor”. Ello me lleva a buscar “tutor”, y de entre todas las acepciones encuentro dos relacionadas, pero que no terminan de  encajar; la 1º “Persona encargada de orientar a los alumnos de un curso o una asignatura”, y la 2º “profesor privado que se encargaba de la educación general de los hijos de una familia”.

Buscando en mi interior las palabras que puedan definir el significado de lo que es para mí una tutoría, llego a la siguiente definición:

Reunión íntima entre los padres y la profesional de la educación en la que el objeto de conversación es el/la pequeño/a, su estado general y sus particularidades. El objetivo es compartir alegrías, incluso dificultades o preocupaciones si existieran, que giren alrededor del bienestar del niño/a. En cualquier caso siempre desde un enfoque optimista, poniendo sobre la mesa herramientas para la vida práctica, avaladas por la propia experiencia y los conocimientos teóricos en la materia.

En educación no hay recetas

Los padres no llevamos un manual debajo del brazo que sea entregado el día del nacimiento. Aunque muchos sean los libros leídos, en ocasiones surgen dificultades, nos sentimos perdidos, necesitamos compartir lo que nos ocurre. Hablar con otros papás o mamas puede ayudar a no sentirse solo, incluso podemos llegar a encontrar la forma de solucionar algo que nos preocupa. La visión profesional también puede ayudar, sobre todo a discernir lo que es normal, propio de una etapa, de lo que pueden ser bloqueos o rutinas en la que nos hemos metido sin darnos cuenta.

Pero si algo tengo claro es que EN LA EDUCACIÓN NO HAY RECETAS. Podríamos intentar hacer un algoritmo con varias preguntas de partida como por ejemplo…. ¿Cómo hacer que mi hija no tenga rabietas?. A esta podrían seguirle un sinfín de preguntas: ¿Qué edad tiene?, ¿Su vía de comunicación es el habla?, ¿Cuál es el motivo de la misma?. Y estas enlazarían con un sinfín de nuevas preguntas. Es fácil de entender, llegado a este punto, la dificultad de generar el algoritmo en sí, pero caso de que se consiguiera, lo más difícil sería responder a la infinidad de preguntas que habría por el camino hasta llegar a la solución.

Son muchas las corrientes pedagógicas que estudian y buscan la mejor forma de educar y acompañar a los niños/as en las distintas etapas. Otras muchas las corrientes psicológicas que, entre otras cosas, dan respuesta al desarrollo y evolución del ser humano en distintos aspectos; el cognitivo, el social etc… Es interesante y necesario disponer de este conocimiento. Ello nos ayuda como profesionales a ejercer nuestro trabajo. Pero si algo considero fundamental, es tener presente la importancia de conocer al ser humano que tenemos delante, y esto realmente sirve para todos los ámbitos de la vida.

El trabajo de madre de día…la teoría puesta en práctica

Los seres humanos somos seres sociales, nos necesitamos. Sin perder de vista nuestra individualidad todos sumamos.

Tener los sentidos abiertos, nuestro pensamiento libre y una actitud activa en las relaciones nos nutre y fortalece. Con esta disposición los/las pequeños/as son fuente de sabiduría. Gracias al contacto diario con ellos/as, todas las teorías aprendidas se trasforman en práctica, y que mejor manera de profundizar en la teoría y ampliar los conocimientos que la puesta en práctica.

Es un placer trabajar desde el hacer. Encantada de trabajar como el panadero….con las manos en la masa.

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