Es un espacio cotidiano, pensado para la infancia. Es un espacio que se va transformando según las necesidades de los pequeños, siendo uno de los pilares de la intervención. Cada rincón les ofrece la posibilidad de curiosear sin peligro, con libertad de movimiento.

Como cuando las mamas se ponen a hacer el nido ante la inminente llegada del bebe tan esperado, en el Hogar se ha cuidado con mucho mimo cada detalle, cada elemento puesto en el espacio. Se ha buscado generar un ambiente materno, similar al del vientre en el que se encontró durante nueve meses. De este modo los niños/as son envueltos/as de un suave calor, la diferencia es que ahora está abierto ya al mundo que le rodea, para que lo recorra con paso firme, y admire la belleza del mismo a través de sus sentidos.

El ambiente procura ser una fuente de salud para los pequeños a través de los cuidados de calidad individualizados. Además también se pone atención al hacer y al estar de la figura de referencia del espacio. Esto último es otra forma de seguir cuidando al niño, pues sus fuerzas de crecimiento y desarrollo, en estas edades, están ligadas a esta figura.

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