En el hogar todo transcurre sin prisas. Es prioritario proporcionar al niño/a el tiempo necesario para que se ubique en el espacio. El tiempo se pone a su disposición, para que pueda desarrollar su juego, y lo más importante, para que se sienta escuchado y atendido. Él/ella es el protagonista de su hacer. Además se busca cuidar al máximo el bienestar de cada uno de ellos, por lo que todo se hace con calma.

Como si del propio respirar se tratase, el ritmo diario en una madre de día esta formado por momentos de expansión y concentración. Ello proporciona salud, facilitando a las fuerzas de formación obrar en el cuerpo físico en desarrollo.

Los momentos de expansión son los relativos al juego libre, tanto en el Hogar como al aire libre. En ellos el niño despliega todo lo que en él vive, procurando que la intervención del adulto sea mínima.

Los momentos de concentración se intercalan entre los de expansión. Son los relativos a la higiene, la alimentación y el descanso, atendiendo a sus necesidades físicas básicas. Estos momentos son de máxima atención y cuidado, buscando proporcionarles bienestar y seguridad. Se aprovechan los mismos para poder interactuar de forma individualizada. Ello permite establecer una comunicación con el niño/a mediante la cual afianzar los lazos, haciéndole sentirse querido/a. Es desde ahí desde donde puede entrar en el mundo afectivo y social, mostrando sus deseos y necesidades.

Esta relación que el niño establece de forma personal con el adulto, facilita que muestre confianza en el mundo. Es en los momentos de juego libre, con su contínuo hacer y querer conocer, se pone en evidencia dicha confianza. De este modo, poco a poco se abrirá en él el camino hacia la interiorización de la vida social que le rodea, del respeto por el otro y por las normas. Esto le conducirá en un futuro a caminar por la vida con confianza, creatividad y entrega.

También quedan algunos momentos para realizar breves actividades artísticas dentro del día como; el dibujo con ceras o la elaboración de pan. Estas se plantean de forma que son flexibles, atendiendo así a la diversidad del grupo y a los intereses individuales de cada uno.

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