CREANDO NUEVO MOBILIARIO, TODO UN RETO

El origen. Detectando necesidades

Como suele decirse, la experiencia es un grado, y aunque el camino del aprendizaje nunca se acaba, estos años vividos, rodeada de los/as pequeños/as, me permiten poner a prueba los materiales que les ofrezco, el mobiliario en el espacio y la disposición de los mismos.

Ellos/as van creciendo y sus necesidades van cambiando. Aunque todo esté preparado para poder ofrecerles lo necesario en cada etapa, cierto es que cada individualidad y la sinergia grupal trae nuevas acciones, nuevos intereses y por ende nuevas formas de movimiento y juego. Esto ha sido el principal motor para traer a casa nuevo mobiliario, confeccionado con todo el cariño por EL HOGAR, deseando que disfruten si cabe aún más.

Si algo me gusta de mi trabajo es poder conocer los procesos que están viviendo internamente los pequeños/as a través de lo que externamente manifiestan con su propia acción y juego, sin que existan interferencias. Yo como adulto no dirijo su actividad en los momentos de juego libre. Es así que llegaron hace un tiempo nuevos juegos; trepar por el sofá, subirse a lo alto, llenar un pequeño baúl con muuuuuchos objetos para luego entrar ellos y vaciarlo entero, mover mesas, sillas y construir a lo grande.

baúl infantil de juego madre de día El Hogar

Intuí que era buen momento para ofrecerles nuevo mobiliario con el que enriquecer las dinámicas de juego presentes.

Esta forma de hacer, desde la no intervención directa por parte del adulto, me hace estar despierta y activa, atenta a las nuevas necesidades y sobretodo me exige ser muy creativa. Esto me conecta de lleno con mi esencia de ser humano, ese que tiene la capacidad de crear y transformar desde el mundo de las ideas.

La inspiración. Pikler un referente

Pues bien, esas ideas llevaban en mi mente desde hace dos años, justo antes de mi estancia por una semana en el Centro para la pequeña infancia JM Céspedes en Sant Adrià de Besòs, en Barcelona. Una escuelita que bebe de distintas pedagogías, pero que en su forma de hacer destaca la mirada de Emmi Pickler, en lo que al cuidado, movimiento libre y autonomía se refiere. Quería aprender de ellos y sentía gran curiosidad por conocer el mobiliario y los materiales que en los espacios ofrecían a los pequeños.

Siempre agradecida a ese equipo profesional que me abrió las puertas, con el que puede estar unos días como observador externo, dispuesto a someterse a preguntas, esperando incluso una evaluación y que me permitió tomar medidas sobre todo el mobiliario por el que sentí curiosidad.

Me encanta ofrecer a los niños/as mobiliario que les facilite la autonomía, que enriquezca las experiencias de juego, que sean seguros y avalados por la experiencia de años de uso. Mi lado técnico me hace sentir gran atracción por esta rama, la de la creación de mobiliario, siendo admiradora del trabajo de Emmi Pikler y de sus materiales.

Pues bien, los/las pequeños/as con su juego, me hicieron recuperar esta idea instalada en mi mente desde hace años, la de confeccionar mobiliario pensado para y por ellos/as.

Manos a la obra

Siento una gran ilusión cada vez que creo algo con todo mi ser para ellos, los pequeños/as que viene y vendrán a mi casa.  Hacer los croquis, proyectar los planos, generar los despieces,… me encanta.

silla infantil

Trabajar con la madera es toda una experta sensorial. El olor a la madera recién cortada es para mí toda una delicia. Percibir a través del tacto como se va puliendo la superficie en los cantos, me hace ponerme en la piel de ellos cuando se encuentren con este material noble. Ver cómo los tablones originales van cobrando la forma del objeto, que inicialmente solo estaba en un plano, es una gran satisfacción. Escuchar el sonido de la lija y del taladro, me traslada a lo que sería estar en un taller de artesanos, olvidando el tiempo y lugar en el que me encuentro.

madre de día El Hogar

Durante estas semanas de trabajo en mi mente siempre han estado presentes ellos/as, los que iban a disfrutar del nuevo mobiliario. Imaginaba su reacción de sorpresa al verlo y los visualizaba disfrutando con el mismo. En otras ocasiones temía por que todo estuviera en mi cabeza y que finalmente no fuera de su interés. Los temores han desaparecido tras verles en acción. Siento un gran deseo por que sean muchos los pequeños que jueguen y experimenten con ellos.

mobiliario infantil madre de día EL Hogar

 

cajon de juego inspiración Pikler

¿Y en casa…que podemos hacer?

A vosotros mamas, papas, os animo a que les dejéis hacer, observándoles para saber así que es de su interés. Os sugiero que hagáis que vuestra casa se transforme en un lugar donde se puedan mover en libertad. Un espacio en el cual las cosas estén permitidas, retirando todo aquello que pueda ser un “no”. La primera infancia (0-7 años) es la etapa de la voluntad, lo que les permite estar en la acción permanentemente. De este modo cada uno de ellos puede conocerse a sí mismo y al mundo que le rodea.

Sed creativos, trasformar vuestra mirada y buscar la versatilidad de todo lo que tengáis a la mano. Prescindid de muchos juguetes, pues menos es más. Ofrecerles sobre todo un espacio para moverse libremente en casa.

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