La Intervención está basada en el modelo lúdico, considerando el juego como un fin en sí mismo, herramienta fundamental de aprendizaje.

El día se organiza de acuerdo a las necesidades del niño/a, como si de la propia respiración se tratase. Existen momentos de expansión, donde actúa con libertad de movimiento y desarrolla su juego libre, y momentos de concentración, correspondientes principalmente a los hábitos de alimentación, higiene o descanso.

JUEGO LIBRE

modelo lúdico metodología el hogar madre de díaEl tiempo de juego libre está destinado fundamentalmente al desarrollo motor, vital en el primer septenio, y al  desarrollo cognitivo, ligado íntimamente al anterior en esta etapa de la vida. El pequeño se conoce a sí mismo a través de su propio movimiento. También así conoce al entorno, mediante su interacción con todo lo que le rodea.

Prima por encima de todo la VOLUNTAD de ACTUAR. En todo momento él puede elegir lo que desea realizar, actuando por iniciativa propia, estableciéndose así una conexión con el interés del niño. Los espacios y los materiales se van adaptando a las necesidades y a sus propios intereses a lo largo del curso.

Es fundamental para ello la observación del hacer de los pequeños. Esta es la herramienta principal de trabajo mediante la cual ajustar la intervención a cada individualidad, pues en estos momentos de juego libre se exterioriza todo lo que vive en su interior.

Los niños se encuentran así con  un tiempo flexible para desarrollar la actividad en la que se encuentran inmersos. Son ellos los que van escogiendo entre las distintas opciones que le brinda el espacio. De este modo se atiende de manera indirecta a la diversidad del grupo.

Durante este tiempo, y en función de la edad, los niños se encuentran, dando comienzo así el mundo social. Este es uno de los pilares de la intervención, la resolución de conflictos cuando aparecen. Se dispone de todo el tiempo del mundo para acompañarles en el proceso de encuentro y comunicación con el otro. Tiempo para dar salida a los sentimientos y proporcionarles  herramientas para resolver el malestar, haciéndoles sentir escuchados y respetados. Esto se traduce en un clima de confianza y seguridad.

VIDA COTIDIANA

VIDA COTIDIANA autonomía el hogar madre de díaPor otro lado en todas las actividades relacionadas con la vida cotidiana, es decir hábitos de alimentación, higiene y descanso, se procura una atención individualizada. Se busca que se sientan queridos y atendidos, aumentando así el estado de bienestar y confianza. Ello les permite disfrutar de los tiempos de juego libre.

Estos momentos del día además son básicos para la adquisición de autonomía, actuando el adulto como acompañante. Se le presta ayuda cuando así lo requiera el pequeño, para ir poco a poco confiando en su hacer y retirar paulatinamente la ayuda. Así la dificultad resulta ser adecuada a las capacidades individuales de cada niño, estableciendo así aprendizajes significativos que nacen de su propia experiencia.

LA IMPORTANCIA DE LOS RITUALES

juegos de dedos waldorf el hogar madre de díaEn el tránsito entre las actividades de expansión y las de concentración se busca realizar cierto ritual. De este modo el pequeño pueda reconocer con antelación suficiente lo que va a ir aconteciendo en el día. Esto le proporciona seguridad, aceptación, y disfrute, provocando en él el deseo de participar.

Para ello se hace uso de diversos recursos didácticos que van cambiando a lo largo de todo el curso. El niño así va interiorizando el ritmo anual y las distintas estaciones. Se trata de canciones, juegos de dedos o corros, esto último si la edad lo permite. Su empleo fomenta entre otros el desarrollo del lenguaje y la expresión musical.

ALGUNAS ACTIVIDADES ARTÍSTICAS

actividades artisticas EL Hogar Madre de DíaPor último se pone a disposición de los niños actividades como el dibujo con ceras. La participación o no en las mismas atenderá al propio interés de cada uno de ellos. A través de la expresión plástica libre, se muestra el momento evolutivo que vive en el niño tanto a nivel cognitivo como motriz.

Actividades como la de hacer el pan, u otras recetas culinarias según la época del año, es toda una experiencia sensorial. Además ponen en activo nuestras manos y los dedos que en ella se albergan. Herramienta fundamental de trabajo para el hombre, que nos diferencia del resto de animales, muy ligado en nuestros orígenes a nuestra inteligencia.

El momento del cuento, si la edad lo permite, es también todo un ritual y marca el fin de la mañana. Mediante él el niño entra en el mundo de la imaginación. Breve pero intenso momento en el que crea sus propias imágenes. Ello le permite amplían su realidad y disfrutar del ritmo y la historia que en el cuento vive.

LA IMPORTANCIA DEL MODELO DE REFERENCIA

En la etapa infantil (0-7años) el niño no puede separarse de lo que vive a su alrededor. Todo él es un órgano sensorial. Las fuerzas de imitación obran en su propia acción y en el juego, de manera inconsciente. Copia gestos, actitudes e incluso estados psíquicos de las personas que le rodean. Por este motivo se cuida, no solo el entorno físico, sino también el psicológico-humano.

Así, se tiene muy presente que el adulto es un modelo para los más pequeños, buscando educar desde la propia autoeducación. Cuidando la actitud y el estar en el quehacer cotidiano.

PRINCIPIOS METODOLÓGICOS

Teniendo presente este modo de hacer se trabaja siguiendo los siguientes PRINCIPIOS METODOLÓGICOS:

  • DIFICULTADES ADECUADAS a las capacidades de los niños
  • Actividades del día que parten del propio INTERÉS DEL NIÑO
  • Establecimiento de un CLIMA DE SEGURIDAD Y CONFIANZA
  • Intervención basada en una ATENCIÓN INDIVIDUALIZADA
  • TIEMPOS FLEXIBLES, que permiten al niño disponer del tiempo que necesita para desarrollar aquello en lo que está inmerso.
  • ESPACIOS Y MATERIALES ADECUADOS, cambiantes según necesidades niños.
  • Actividades del día a día GLOBALIZADAS en su totalidad.